Formación y elementos de la autoestima

FORMACION Y ELEMENTOS DE LA AUTOESTIMA

Por: Yadira Azalea Hernández López

Mtra. en Terapia Familiar Sistémica

1.- Cómo se forma la autoestima
La autoestima se va desarrollando a lo largo de toda nuestra vida a través de las experiencias por las que pasamos. Si estamos con personas que no nos aceptan, que nos ponen condiciones para querernos disminuye la autoestima. Si nos valoran por nuestros logros, nuestra belleza, nuestra simpatía, nuestras posesiones seguramente no saldremos muy bien parados; aprenderemos a desvalorizarnos.
Además de los juicios de los demás, sobre nuestra autoestima influye la forma en que en nuestro diálogo interno interpretamos esas experiencias positivas y negativas que vivimos. La baja autoestima está relacionada con una forma inadecuada de pensar acerca de nosotros mismos. Existen formas distorsionadas de pensar. Son pensamientos de autodevaluación que deterioran nuestra autoestima.

Algunos ejemplos de estas distorsiones de pensamiento son los siguientes:

1.- Sobregeneralización: A partir de un hecho aislado se crea una regla universal, general, para cualquier situación y momento. Un pequeño error puede ser interpretado como “todo me sale mal”. Un gesto de desaprobación de otra persona puede ser interpretado como “todo el mundo me rechaza”
2.- Valoración global: Se utilizan términos peyorativos para describirse a uno mismo como persona global. No tener habilidad para un determinado tipo de tareas puede ser interpretado como “soy muy torpe” o “soy un fracasado” en lugar de decir “no se me da bien …”
3.- Filtrado negativo: Nos fijamos sólo en lo negativo de una situación y no nos damos cuenta de lo que puede tener de positivo.

4.- Autoacusación: Uno se encuentra culpable de todo. Tengo yo la culpa, ¡Tendría que haberme dado cuenta!

5.- Lectura del pensamiento: supones que no le interesas a los demás, que no les gustas, crees que piensan mal de ti…sin evidencia real de ello. Son suposiciones que se fundamentan en cosas peregrinas y no comprobables.

El proceso de formación de la autoestima se inicia desde nuestras edades más tempranas y se continúa a lo largo de la edad adulta. En la formación de la autoestima influye el entorno familiar próximo y el contexto cultural en el que nos desarrollamos.
Los modelos familiares se transmiten influyendo en su configuración no sólo la vinculación afectiva con el mundo adulto, sobre todo con el padre y la madre, sino también el mayor o menor aprecio que se hace de nuestro comportamiento y lo que se espera de nosotros por el hecho de ser mujeres u hombres.
Desde pequeños, por el hecho de ser niñas o niños, interiorizamos una serie de creencias acerca de lo que se espera de nosotros, que se van asumiendo y, al llegar a la edad adulta tendemos a reafirmar porque es lo que, por el hecho de ser mujer u hombre, se ha asumido como modelo cultural.
Tanto los modelos familiares como los culturales conforman nuestra autoestima por eso es importante observarlos y revisarlos para tener conciencia de los modelos negativos que hemos interiorizado y así poder cambiarlos.

Gloria Marsellach Umbert en su artículo “La autoestima en niños y adolescentes”afirma que la autoestima puede desarrollarse convenientemente cuando los adolescentes experimentan positivamente cuatro aspectos o condiciones bien definidas:

  • Vinculación: resultado de la satisfacción que obtienen el adolescente al establecer vínculos que son importantes para él y que los demás también reconocen como importantes.
  • Singularidad: resultado del conocimiento y respeto que el adolescente siente por aquellas cualidades que le hacen especial o diferente, apoyado por el respeto y la aprobación que recibe de los demás por esas cualidades.
  • Poder: consecuencia de la disponibilidad de medios, de oportunidades y de capacidad en el adolescente para modificar las circunstancias de su vida de manera significativa.
  • Modelos o pautas: puntos de referencia que dotan al adolescente de los ejemplos adecuados, humanos, filosóficos y prácticos, que le sirven para establecer su escala de valores, sus objetivos, ideales y modales propio
Formavión de la Autoestima

La base de la formación de la autoestima es la familia

2.- Elementos de la autoestima

 

            Aunque se pueden enumerar otros elementos como la autoimagen, la autovaloración o la autoconfianza, entre otros, se nombran aquellos principales que los contienen.

2.1 Autoconocimiento.

“Cuando aprendemos a conocernos en verdad vivimos” (Schüller).

El auto conocimiento es conocer las partes que componen al “yo”. Cuáles son sus manifestaciones, necesidades y habilidades; los papeles que vive el individuo y a través de los cuales es; conocer por qué y cómo actúa y siente. Es imposible amar algo que no conozco. No puedo amarme y respetarme si no conozco los aspectos que me integran.

Conocerse significa percibirse completo: mi cuerpo, mis pensamientos y sentimientos, y mi capacidad de relacionarme con otros. Conocerme es descubrirme con capacidades, habilidades y virtudes, pero también con límites, defectos, errores. Conocerme es darme cuenta de que cambio, no siempre soy igual, soy alguien dinámico y cambiante como cambiante y dinámica es la vida. Es conocer las partes que componen el yo, cuáles son sus manifestaciones, necesidades, y habilidades; los papeles que vive el individuo y a través de los cuales es; conocer por qué y cómo actúa y siente. Al conocer todos sus elementos, que desde luego no funcionan por separado sino que se entrelazan para apoyarse uno al otro, el individuo logrará tener una personalidad fuerte y unificada; si una de estas partes funciona de manera deficiente, las otras se verán afectadas y su personalidad será débil y dividida, con sentimientos de ineficiencia y desvaloración.

2.2 Autoconcepto o sentido de identidad

Es el concepto que tenemos de nosotros mismos. ¿De qué depende? En nuestro auto concepto intervienen varios componentes que están interrelacionados entre sí: la variación de uno, afecta a los otros (por ejemplo, si pienso que soy torpe, me siento mal, por tanto hago actividades negativas y no soluciono el problema).

  • Nivel cognitivo-intelectual: constituyen las ideas, opiniones, creencias, percepciones y el procesamiento de la información exterior.
  • Nivel emocional afectivo: es un juicio de valor sobre nuestras cualidades personales.
  • Nivel conductual: es la decisión de actuar, de llevar a la práctica un comportamiento consecuente.

Los factores que determinan el auto concepto:

  • La actitud o motivación: es la tendencia a reaccionar frente a una situación tras evaluarla positiva o negativa. Es la causa que impulsa a actuar, por tanto, será importante plantearse los por qués de nuestras acciones, para no dejarnos llevar simplemente por la inercia o la ansiedad.
  • El esquema corporal: supone la idea que tenemos de nuestro cuerpo a partir de las sensaciones y estímulos. Esta imagen está muy relacionada e influenciada por las relaciones sociales, las modas, complejos o sentimientos hacia nosotros mismos.
  • Las aptitudes: son las capacidades que posee una persona para realizar algo adecuadamente (inteligencia, razonamiento, habilidades, etc.).
  • Valoración externa: es la consideración o apreciación que hacen las demás personas sobre nosotros. Son los refuerzos sociales, halagos, contacto físico, expresiones gestuales, reconocimiento social, etc. “

2.3 Autoevaluación

“El sentirse devaluado e indeseable es en la mayoría de los casos la base de los problemas humanos” (C. Rogers).

Es la capacidad de evaluar como positivo o negativo aquello que sea positivo o negativo para mí, reflexionando al mismo tiempo sobre normas y valores de la sociedad. Poco a poco vamos a encontrar los puntos que van a guiar nuestra conducta, desarrollaremos nuestro propio juicio y aprenderemos a confiar en él, en lugar de basarnos solamente en lo que piensan las demás personas. Y es así, porque confío en mi propio juicio. La autoevaluación requiere estar consciente de sí mismo. El Dr. Elkins dice: “El darse cuenta de uno mismo es la llave para cambiar y crecer”.

Cada uno tiene que encontrar e ir haciendo su camino, el que lo lleve a ser una persona valiosa para sí misma y los demás. El “darse cuenta”, según la teoría de la Gestalt, es prestar más atención a las propias vivencias para comprenderlas y así comprender la existencia; “darse cuenta” de lo que está pasando en ese momento a su alrededor, cómo y qué se percibe, qué siente y cómo queda consigo mismo con la decisión que está tomando. Todo aquello que fue grabado es susceptible de transformarse y cambiar si hay voluntad: “Somos los arquitectos de nuestro propio destino”, “los escultores de nuestra más importante cultura”.

2.4 Autoaceptación o sentido de pertenencia

“La actitud del individuo hacia sí mismo y el aprecio por su propio valer juega un papel de primer orden en el proceso creador” (M. Rodríguez).

La autoaceptación es admitir y reconocer todas las partes de sí mismo como un hecho, como la forma de ser y sentir, ya que sólo a través de la aceptación se puede transformar lo que es susceptible de ello. Sin auto aceptación la autoestima es imposible. Nos podemos quedar bloqueados en un hábito de conducta de autorechazo, el crecimiento personal se ve reprimido y no podemos ser felices.

Aceptar, es experimentar la realidad de una manera completa, sin negarla ni evitarla. Es admitir y vivir como un hecho todas las partes que hay en mí. Aceptarme es ser capaz de sentir y decir: soy todas estas características; mi cuerpo, emociones, deseos, ideas, son partes de mí, independientemente de que algunas me gustarán y otras no. Fíjate: aceptarme no es necesariamente gustarme, sino reconocerme que soy como soy.

2.5 Autorespeto

“La autoestima es un silencioso respeto por uno mismo” (Dr. Elkins).

Auto respetarse es atender, hacer caso a las propias necesidades para satisfacerlas, vivir según nuestros propios valores, y expresar nuestros sentimientos y emociones, sin hacernos daño ni culparnos. Buscar y valorar todo aquello que lo haga a uno sentirse orgulloso de sí mismo. Si me respeto, estoy al tanto de lo que deseo y necesito para estar bien, pero no solo me doy cuenta: actúo para lograrlo.

Los elementos de la autoestima también se conocen como La escalera de la autoestima

Los elementos de la autoestima también se conocen como “La escalera de la autoestima”

 

 

FUENTES DE INFORMACION

 

 

ACOSTA PADRON, Rodolfo y HERNANDEZ, José Alfonso. LA AUTOESTIMA EN LA EDUCACIÓN. Límite (Arica). [online]. dic. 2004, no.11 [citado 21 Febrero 2011], p.82-95. Disponible en la World Wide Web: <http://aridaterra.uta.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-13612004001100004&lng=es&nrm=iso&gt;. ISSN 0718-1361.

 

Clemente-Estevan, Hernández-Blasi; 1996; Contextos de desarrollo psicológico y educación; España; Ed. Aljibe

 

Hernández-López, Yadira; 2009; Adolescencia, educación y familia en Funcionamiento familiar de alumnos con alto rendimiento escolar; México; Ed. Amate

 

Massó, Francisco; 2003; Autoestima en Guía para la prevención de los trastornos del comportamiento alimentario (anorexia y bulimia); extraído el 21/Feb/2011 de http://es.salut.conecta.it/pdf/injuve/IIguianorexia_4.pdf

 

Marsellach-Umbert, Gloria; La autoestima en niños y adolescentes; extraído el 21/Feb/2011 de http://www.ciudadfutura.com/psico/articulos

 

Woolfolk, Anita; 2006; Psicología educativa; México; Ed. Pearson

 

 

 

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Publicado el abril 9, 2013 en Introducción a la autoestima y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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